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2 Junio 2011
2 Junio 2011
EL AVIVAMIENTO EN GALES
Por Fernando Sosa
Despertar que sacudió una nación en el albor de un nuevo siglo
Evan Roberts fue uno de los jóvenes escogidos por el Espíritu Santo para ser un canal de bendición y avivamiento sobre Gales, un pequeño principado de las Islas Británicas, y así conmocionar al mundo de su tiempo.
Una de las cosas que más me ha maravillado de este avivamiento iniciado en 1904 es que fue con jóvenes y niños, tal vez el de más edad entre todos era el propio Evan Roberts, de solo 26 años.
Cuando tenía 13 años empezó a ir a las reuniones de oración, y por trece años no se perdió ni una de ellas, hasta que el Señor lo visitó.
Dios le dio visiones y sueños. Uno de ellos era que 100.000 personas se volverían al Señor Jesús en arrepentimiento. En otra ocasión vería la boca del infierno tragando a miles, por lo cual oró al Señor pidiendo que por un año tapara la boca del infierno. Por los registros históricos tan impactantes en ese año, creo que Dios se lo concedió. Pero lo mejor de esto fue la visita que el Señor Jesús le hizo en varias noches: la gente veía luz en su rostro y temblor en su cuerpo por esta visitación.
Según puedo analizar, Evan Roberts concibió del Espíritu Santo. Tuvo tal conocimiento de la Tercera Persona de la Trinidad que grandes personajes de su tiempo viajaban para verlo y oírlo predicar. No había ninguna organización: simplemente había dirección del Espíritu. Parecía que Él había venido sobre Gales y había tomado el control de ese país. Las reuniones duraban cuatro o cinco horas. La presencia de Dios era sublime y los grupos de oración estaban llenos, así como las iglesias.
Lo extraordinario es que las cantinas cerraban por falta de clientes, quienes, arrepentidos de sus pecados, ya no asistían. Las cárceles quedaban sin presos porque no había delincuentes durante esos dos años que duró el avivamiento. Los estadios de fútbol quedaban vacíos porque los deportistas estaban predicando de Jesucristo en algún barrio. Algunos llamaron a este avivamiento «el Pentecostés más grande que Pentecostés».
Los artistas y músicos famosos estaban entre el pueblo, entonando himnos. Sencillamente, los cielos se habían abierto para esa nación y eran, prácticamente, los ríos del trono de Dios fluyendo sobre la gente de Gales.
Dan Roberts, hermano de Evan, tenía solo 20 años, así como Sidney Evans, amigo de ellos -quien a la postre fue su cuñado al casarse con su hermana Mary. Mary formaba parte del grupo de «cantoras», las que tenían entre 18 y 22 años, usadas grandemente en cánticos nuevos e instantáneos, del Espíritu.
EMBAJADORES:JOVENES Y NIÑOS
En este avivamiento grandes cantidades de jóvenes fueron atraídos por el Espíritu Santo a los pies de Jesucristo. Lo extraordinario es que casi inmediatamente salieron por todas partes enviados a predicar acerca del Reino de Dios. No tuvieron que esperar grandes instrucciones durante dos o cuatro años de formación en un instituto bíblico. El Espíritu Santo los redarguiría, los llenaría de Cristo, pondría fuego en ellos y los capacitaría, dándoles autoridad para tomar la generación de su tiempo. Miles de ellos salieron testificando por todos los rincones, acerca de la gloria de Dios. Fueron valientes y audaces como ninguna otra generación.
Lo tremendo de este avivamiento, a diferencia de otros, es que no sólo alcanzó a los jóvenes y adolescentes sino que los niños fueron usados grandemente por el Señor: se los podía encontrar en la calle, en grupos, compartiendo el Evangelio, o en grupos de oración, postrados en intercesión, gritando: "¡envía al Espíritu Santo, por amor a Jesús¡" Los jóvenes entre 16 y 18 años que predicaban por todo el país enfatizaban la vida en el Espíritu y la santidad.
Los periódicos locales anunciaban que toda la comarca parecía estar bajo una fuerza espiritual extraña, y que no había indicios de que esta la soltara.
Creo que en este avivamiento galés el Espíritu Santo liberó una de las mayores demostraciones de poder que jamás país alguno haya experimentado. Se decía que cuando alguien entraba a Gales y daba su primer paso sobre esa tierra, sentía algo extraño y diferente que no podía explicar.
TAN SOLO UN MINERO
Evan Roberts, joven minero con escasa educación, nació el 8 de junio de 1878 en una casa pequeña y modesta, la misma que el siglo siguiente estaría siendo visitada por miles de turistas y cristianos fervientes, quienes, curiosos, querían ver dónde los cielos fueron abiertos algún día y por si, tal vez, pudieran probar un poco del cielo que empezó en esa humilde casa.
Una de las características de Evan Roberts es que aceptó apasionadamente al Señor Jesús desde muy chico. Su único deseo era servirle y predicar: esto parecía consumirlo. Por años buscó una relación íntima y profunda con el Señor, orando fielmente por una visitación del Espíritu de Dios.
¿Cómo comenzó? Los historiadores lo definen como "La gran reunión de Blaenanerch". Fue el jueves 29 de septiembre de 1904, cuando diecinueve jóvenes y Evan Roberts asistieron a la reunión. Caminando hacia ella, empezaron a cantar: "Está viniendo, está viniendo el poder del Espíritu Santo. Lo recibo, lo recibo, es el poder del Espíritu Santo."
Estando en la reunión, Evan Roberts empezó a sentir dolores de parto. En ese momento el Espíritu Santo le habló, diciéndole: "Esto es lo que necesitas." Inmediatamente, él gritó: "¿Doblégame, oh Señor!"
Después de pasar un tiempo en la reunión, el Espíritu Santo le dijo que lo hiciera públicamente. Con lágrimas sobre sus ojos y mejillas, Evan empezó a gritar: "¡Doblégame! ¡Doblégame...! ¡Dobléganos!"
En ese momento el Espíritu Santo intervino sobre él de una forma tan penetrante que desde esa noche la cruz y la salvación de las almas serían el principal enfoque del avivamiento.
Después de esto, en una noche tuvo una visión de todo Gales siendo levantado al Cielo. Entonces, comentando a su amigo Sidney, dijo:
«Vamos a ver el avivamiento más poderoso que Gales
haya conocido, y el Espíritu Santo está por venir ahora.
Debemos estar listos; debemos ir por todo el país, predicando.
Entonces, en ese momento le dijo, gritando:
"¡¿Puedes creer que Dios puede darnos 100.000 almas ahora?!"»
Evan fue usado para empezar uno de los movimientos más grandes de Dios de todos los tiempo. Él caminó con la visión aun cuando le dijeron que era un loco y un necio, pero no perdió la oportunidad de ver "el Avivamiento de Gales".
El motor que impulsó este avivamiento no fue una doctrina o una organización o personalidad humana, sino el Espíritu Santo, moviendo sus poderosas alas y excitando su nidada en Gales.
2 Junio 2011
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